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El codo es la articulación formada por las superficies articulares del húmero distal, el cúbito proximal, y la cabeza del radio. Se trata de una articulación compleja, que cuenta con potentes ligamentos y músculos que le proporcionan estabilidad.

Además, numerosas estructuras vasculonerviosas (arterias, nervios, venas) atraviesan la articulación del codo para dirigirse a la mano.
Su función es la de alejar y acercar la mano del cuerpo, mediante movimientos de flexión, extensión, pronación y supinación.

Las lesiones más frecuentes que afectan a esta articulación suelen deberse a causas traumáticas (fracturas, roturas tendinosas, lesiones ligamentosas), o bien degenerativas (por sobreuso).

Es un motivo frecuente de consulta en nuestra clínica los pacientes con sintomatología ocasionada por patología tendinosa (epicondilitis lateral o codo de tenista, epicondilitis medial o codo de golfista, tendinitis del bíceps o del tríceps). En lesiones de origen traumático, las fracturas de húmero distal (supracondíleas de codo), olécranon, cabeza radial y coronoides (la denominada “triada terrible” del codo), pueden ser lesiones complejas y de difícil manejo, necesitando con frecuencia cirugía para su tratamiento, por lo que es esencial una valoración por un traumatólogo especialista en cirugía de codo, para conseguir un resultado funcional óptimo.

Muchas de las lesiones traumáticas del codo pueden dejar secuelas, como la rigidez (pérdida de movilidad en el codo), o la artrosis (degeneración articular) postraumática. Estas lesiones, si son limitantes, pueden requerir también de tratamiento, médico o quirúrgico.

Las lesiones degenerativas (artrosis, cuerpos libres) o inflamatorias (por ejemplo, la artritis reumatoide), pueden producir un deterioro del cartílago de la articulación, ocasionando pérdida de movilidad, dolor, y chasquidos en el codo.

También se pueden producir lesiones nerviosas (neuropatías periféricas por atrapamiento), como son el caso de la compresión del nervio cubital en el canal epitroclear (síndrome del túnel cubital) y la compresión del nervio interóseo posterior en la arcada de Frohse (síndrome del túnel radial).

Después del tratamiento médico o de una operación en el codo, suele ser necesaria la rehabilitación para mejorar la función de la articulación.

En nuestra clínica de la Unidad de Hombro y Codo de Madrid, realizamos el tratamiento integral de las lesiones que afectan a esta articulación.